
Tatsuhiro Sato tiene 22 años, dejó la universidad, van cuatro años que está al pedo y jamás sale de su casa porque piensa que todo el mundo conspira en su contra. Misaki quiere ayudarlo, afirma ser voluntaria de un programa que se dedica a socorrer a gente como él (pero es una mentirosa compulsiva!). Tiene algo que ver la programación de anime del canal NHK en toda esta locura? A Tatsuhiro nadie va a sacarle esa idea de la cabeza...
Si bien el primer tomo de este manga me pareció muy gracioso, a medida que avanza la historia esta se torna muy seria y hasta a veces deprimente. Ya que el tema central son los hikikomoris (adolescentes y adultos jóvenes que se ven abrumados por la sociedad japonesa y se sienten incapaces de cumplir los roles sociales que se esperan de ellos, reaccionando con un aislamiento social. Los hikikomori a menudo rehúsan abandonar la casa de sus padres y puede que se encierren en una habitación durante meses o incluso años), resulta casi imposible mantener el humor todo el tiempo. También los demás personajes principales tienen tendencias suicidas, sufren depresión y se sienten unos perdedores.
Como pueden apreciar de estas líneas, no es un manga para cualquiera. Muchas veces he llegado a odiar al personaje de Misaki, que es una mentirosa patética, y en más de una ocasión he pensado que es algo repetitivo el manga. Pero es cierto que si uno está dentro de un tornado de mierda, deprimido y demás, es muy difícil salir. Sobre el final no diré nada, pero me pareció un final bastante plausible.
No lo recomendaría a todo el mundo, porque hay que hacerse de mucha paciencia para terminarlo...
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